lunes, 14 de abril de 2014

Desenmascarando a Yavé

Sin ningún género de dudas Yavé ha sido el "dios" que más ha influído en la historia de la civilización occidental, es además el cimiento de las religiones judía, musulmana y cristiana. En el Antiguo Testamento aparece como el dios de los judíos desde la época de Abraham, aparentemente sin ninguna tradición que de alguna pista sobre su oscuro origen.





En el Corán Alá se define asimismo en boca de Mahoma como el mismo dios del Antiguo Testamento. El nombre Alá es la forma arabizada de "El", que fue el dios más importante del panteón cananeo. Aparentemente Yavé y Alá/El serían los mismos dioses, pues tienen ciertamente muchos parecidos: los relatos mitólogicos del Antiguo Testamento, el Juicio Final, los profetas (Moisés, Elías, Abraham), los ángeles, un monoteísmo agresivo y un comportamiento que podríamos tildar de guerrero ante los infieles. Sin embargo Alá comenta en el Corán que los judíos manipularon ciertos textos bíblicos con objetivos egoístas. De ahí que la relación entre Alá y los judíos sea de todo menos cordial y por extensión la convivencia histórica entre musulmanes y judíos.

Por otro lado los cristianos llaman "dios" a Yavé, palabra que no viene en los textos originales pero que se tradujo así para hacerlo más entendible ante el público pagano de la época. En cambio Yavé es nombrado en algunos versículos como el más grande de los Elohim (forma plural de El, perteneciente a la esfera de El o bien hijo de El), lo cual nos acerca al ya mencionado Alá. Para los gnósticos Yavé, el dios de los judíos, era ni más ni menos que el propio Satanás, así que sus relaciónes con ellos eran de todo menos amistosas.

El era el dios más importante del panteón cananeo. Se le denominaba padre de los dioses y de los hombres, creador de la tierra, todopoderoso. Padre de los años y rey. Se le calificaba de sapientísimo, santo y misericordioso. Tenía dos esposas Anat y Asherat que dieron a luz respectivamente el lucero de la mañana y el lucero de la tarde. Este mito era modelo de un rito que se celebraba al comienzo de un ciclo de siete años. Todos los dioses nacieron de El y de Asherat que también había sido engendrada por El, por esta razón Asherat recibe el nombre de madre de los dioses. El es muy prolífico pues engendró setenta hijos.

Era en origen el dios supremo, pero esta situación cambió, ya que su hijo Baal le arrebató el puesto que tenía. Baal hasta robó sus dos esposas a El, que se volvió indeciso, ocioso y débil. El culto a Baal era antiguo, pues era ya venerado en el III milenio a.C. entre las poblaciones del alto y medio Eúfrates, donde también se rindió culto a la diosa Anat. Se denominó Baal, príncipe, señor de la guerra, jinete de las nubes, el Soberano, el poderoso; tiene a la vez su nombre propio Hadad. Baal era de carácter guerrero, pero al mismo tiempo fue principio de fecundidad, lo mismo que su esposa y hermana Anat.

Disconforme con esta situación El nombró a su otro hijo Yam como defensor, cosa que éste aprovechó para convertirse en el soberano de los dioses. Baal no pudo tolerarlo y luchó contra Yam hasta derrocarlo. Yam, a menudo representado como una serpiente, era el dios del mar y los rios. Tenía poder sobre ellos para crear maremotos y tormentas. Su relato tiene similitudes con la lucha entre el mesopotámico Tiamat y Enlil; en la mitología hurrita/hitita el combate entre Teshub (o Tarhunt) e Illuyanka; Thor y la serpiente Jörmungandr en la mitología nórdica; Vitra e Indra en la hindú; Tifón y Zeus en los mitos griegos y un largo etcétera.





Unos pocos autores sostienen, en mi opinión de forma acertada, que una posible vocalización de Yam en el ciclo de Baal sea "Yw" y ello podría tener conexión etimológica con el YHWH (Yavé) del Antiguo Testamento. De ser cierto la riña disputada en el Monte Carmelo (Reyes 1, 18) entre los sacerdotes de Yavé/Yam (liderados por Elías) y los de Baal tendría sentido. Resumo a continuacíon algunas de las coincidencias entre Yam y Yavé:

1-Ambos son Elohim.
2-Se han hallado inscripciones antiguas en las que se habla de "Yavé y su Asherat", recuérdese que Asherat era la esposa de El y que Yam usurpó el trono tomando con ello a sus esposas.
3-Yavé insiste machaconamente en la Biblia que es el único dios mientras que los demás son falsos. Yam también tuvo las mismas ambiciones soberanas, y de hecho lo logró durante un tiempo.
4-La lucha entre Baal y Yam/Yavé puede intuirse también cuando los hebreos adoraron al becerro de oro (Baal se representaba históricamente en forma de becerro) durante la ausencia de Moisés.

Los griegos asociaron Baal con Zeus; Yam con Poseidón y El con Cronos. Es sabido que Cronos, padre de los olímpicos, fue castrado por Zeus y desde entonces se convirtió en el jefe del panteón, no sin antes guerrear contra su hermano Poseidón que aspiraba al trono vacante.



En definitiva los dioses de todas las culturas aspiraban al trono divino que sustentaba una poderosa entidad llamada El, posiblemente el propio Alá coránico o "El Creador de todo" (Demiurgo) de las tablillas sumerias. Nada tienen que ver entonces Baal/Zeus ni Yavé/Yam con el Creador, tratándose entonces de usurpadores que gustaban de ser adorados. Quizá sea la mayor manipulación teológica y espiritual que ha recibido el hombre en su larga historia. Asumiendo lo dicho en la presente entrada, el lector podrá entender con nitidez las contradicciones y crueldades de Yavé en el Antiguo Testamento, asimismo el Corán será más fácil de comprender.





1 comentario:

Allisa Sidorenko dijo...

Te felicito. Acertada y valiente exposición.