lunes, 2 de julio de 2012

La Bestia


Esta entrada está dedicada a la Bestia del Apocalipsis de Juan, escrito a finales del s.I d.C. Trataré de desenmascarar a tan temible fiera a medida que vaya apareciendo en el texto. Las conclusiones son absolutamente personales, aunque razonadas y explicadas con detalle. Fue el Apocalipsis un libro que resultó difícil de aceptar como canónico a los padres de la Iglesia. Recomiendo la lectura de la entrada "Satán" antes de continuar leyendo.

Apocalipsis 11,7: Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.

Es esta la primera mención de la Bestia. La frase se refiere a dos profetas que mandó el Demiurgo a la ciudad santa, más tarde serán resucitados para terminar ascendiendo al cielo ante la mirada de sus enemigos.

Apocalipsis 13

Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. La Bestia que vi se parecía a un leopardo, con las patas como de oso, y las fauces como fauces de león: y el Dragón le dio su poder y su trono y gran poderío. Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal se le curó; entonces la tierra entera siguió maravillada a la Bestia.


Entre los antiguos la bestia simbolizaba una fuerza irracional, incontrolable y tremendamente dañina para el que se tope con ella. En los mitos solamente los heroes más poderosos son capaces de hacerle frente y derrotarla. El dragón es claramente Satán "el enemigo", el cual es el amo de la Bestia. La usa para destruir al hombre, pues ese es el objetivo principal del enemigo. La Bestia tiene un poder tan atroz que causa admiración a muchos. La Bestia ha sido coronada, pero en realidad se trata tan solo de una marioneta.

Y se postraron ante el Dragón, porque había dado el poderío a la Bestia , y se postraron ante la Bestia diciendo: «¿Quién como la Bestia? ¿Y quién puede luchar contra ella?» Le fue dada una boca que profería grandezas y blasfemias, y se le dio poder de actuar durante 42 meses; y ella abrió su boca para blasfemar contra Dios: para blasfemar de su nombre y de su morada y de los que moran en el cielo. Se le concedió hacer la guerra a los santos y vencerlos; se le concedió poderío sobre toda raza, pueblo, lengua y nación.Y la adorarán todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no está inscrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado. El que tenga oídos, oiga.

La Bestia es capaz de devorar a naciones enteras a la misma vez que es adorada como un dios. Dato importante.

«El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir». Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos.Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente. Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada. Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra; y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que le ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió. Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia.

La Bestia es dañada de algún modo y requiere la ayuda de otra a su servicio. Como venganza, la segunda Bestia fuerza a toda la humanidad a adorar a la primera o sucumbir ante ella.

Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente, y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia o con la cifra de su nombre. ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

En el Apocalipsis es nombrado con frecuencia el número siete, que simboliza la plenitud (siete trompetas, siete truenos, siete estrellas, etc). Por el contrario, el seis significa la impotencia de alcanzar la plenitud. La Bestia es insaciable y tiene una estrecha relación con los números.

Apocalipsis 14, 9-11

Un tercer Ángel les siguió, diciendo con fuerte voz: «Si alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano, tendrá que beber también del vino del furor de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su cólera. Será atormentado con fuego y azufre, delante de los santos Ángeles y delante del Cordero.Y la humareda de su tormento se eleva por los siglos de los siglos; no hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la Bestia y a su imagen, ni para el que acepta la marca de su nombre.»

Los que se plieguen o colaboren con ella para lograr sus fines serán hallados culpables de complicidad.

Apocalipsis 15, 2

Y vi también como un mar de cristal mezclado de fuego, y a los que habían triunfado de la Bestia y de su imagen y de la cifra de su nombre, de pie junto al mar de cristal, llevando las cítaras de Dios.

La Bestia es evitada por los fieles, la cifra es revelada a todos ellos.

Apocalipsis 16, 1-2

Y oí una fuerte voz que desde el Santuario decía a los siete Ángeles: «Id y derramad sobre la tierra las siete copas del furor de Dios.» El primero fue y derramó su copa sobre la tierra; y sobrevino una úlcera maligna y perniciosa a los hombres que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen.

Llega el primer castigo para los pecadores.

10-14

El quinto derramó su copa sobre el trono de la Bestia; y quedó su reino en tinieblas y los hombres se mordían la lengua de dolor. No obstante, blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras. El sexto derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y sus aguas se secaron para preparar el camino a los reyes del Oriente.Y vi que de la boca del Dragón, de la boca de la Bestia y de la boca del falso profeta, salían tres espíritus inmundos como ranas. Son espíritus de demonios, que realizan señales y van donde los reyes de todo el mundo para convocarlos a la gran batalla del Gran Día del Dios Todopoderoso.

La batalla comienza contra la Bestia, Satán, el falso profeta y sus más acérrimos seguidores.

Apocalipsis 19, 19-21.

Vi entonces a la Bestia y a los reyes de la tierra con sus ejércitos reunidos para entablar combate contra el que iba montado en el caballo y contra su ejército. Pero la Bestia fue capturada, y con ella el falso profeta - el que había realizado al servicio de la Bestia las señales con que seducía a los que habían aceptado la marca de la Bestia y a los que adoraban su imagen - los dos fueron arrojados vivos al lago del fuego que arde con azufre. Los demás fueron exterminados por la espada que sale de la boca del que monta el caballo, y todas las aves se hartaron de sus carnes.»

A pesar de los esfuerzos de la Bestia y sus secuaces, terminan perdiendo la lucha. La Bestia es aniquilada.

Apocalipsis 20

Luego vi a un Ángel que bajaba del cielo y tenía en su mano la llave del Abismo y una gran cadena. Dominó al Dragón, la Serpiente antigua - que es el Diablo y Satanás - y lo encadenó por mil años. Lo arrojó al Abismo, lo encerró y puso encima los sellos, para que no seduzca más a las naciones hasta que se cumplan los mil años. Después tiene que ser soltado por poco tiempo. Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios, y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil años. Los demás muertos no revivieron hasta que se acabaron los mil años. Es la primera resurrección. Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre éstos, sino que serán Sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años.

Satanás es capturado y a continuación comienza el Juicio Final:

Cuando se terminen los mil años, será Satanás soltado de su prisión y saldrá a seducir a las naciones de los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, y a reunirlos para la guerra, numerosos como la arena del mar. Subieron por toda la anchura de la tierra y cercaron el campamento de los santos y de la Ciudad amada. Pero bajó fuego del cielo y los devoró. Y el Diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde están también la Bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Luego vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él. El cielo y la tierra huyeron de su presencia sin dejar rastro. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono; fueron abiertos unos libros, y luego se abrió otro libro, que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros, conforme a sus obras. Y el mar devolvió los muertos que guardaba, la Muerte y el Hades devolvieron los muertos que guardaban, y cada uno fue juzgado según sus obras. La Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego - este lago de fuego es la muerte segunda - y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.

Conclusiones: Solo he hallado una cosa tan insaciable y terrible para el género humano como la Bestia: Me refiero a la usura. La usura es condenada en varios pasajes bíblicos.

Levítico 25, 36-37:

No tomarás de tu hermano interés ni usura, antes bien teme a tu Dios y deja vivir a tu hermano junto a ti. No le darás por interés tu dinero ni le darás tus víveres a usura.

Salmo 15, 1-5

Yahveh, ¿quién morará en tu tienda?, ¿quién habitará en tu santo monte? El que ando sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón, y no calumnia con su lengua; que no daña a su hermano, ni hace agravio a su prójimo; con menosprecio mira al réprobo, mas honra a los que temen a Yahveh; que jura en su perjuicio y no retracta, no presta a usura su dinero, ni acepta soborno en daño de inocente. Quien obra así jamás vacilará.

Proverbios 28, 8:

El que aumenta su riqueza por usura e interés, la amontona para el que se compadece de los pobres.

Ezequiel 18, 5-8

El que es justo y practica el derecho y la justicia, no come en los montes ni alza sus ojos a las basuras de la casa de Israel, no contamina a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su impureza, no oprime a nadie, devuelve la prenda de una deuda, no comete rapiñas, da su pan al hambriento y viste al desnudo, no presta con usura ni cobra intereses, aparta su mano de la injusticia, dicta un juicio honrado entre hombre y hombre.

Sin embargo, en el Pentateuco (que se corresponde con la Torá judaica), la usura puede ser beneficiosa según a quien se aplique. Deuteronomio 15, 6-11:

Sí, Yahveh tu Dios te bendecirá como te ha dicho: prestarás a naciones numerosas, y tú no pedirás prestado, dominarás a naciones numerosas, y a ti no te dominarán. Si hay junto a ti algún pobre de entre tus hermanos, en alguna de las ciudades de tu tierra que Yahveh tu Dios te da, no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre, sino que le abrirás tu mano y le prestarás lo que necesite para remediar su indigencia. Cuida de no abrigar en tu corazón estos perversos pensamientos: «Ya pronto llega el año séptimo, el año de la remisión», para mirar con malos ojos a tu hermano pobre y no darle nada; él apelaría a Yahveh contra ti y te cargarías con un pecado. Cuando le des algo, se lo has de dar de buena gana, que por esta acción te bendecirá Yahveh, tu Dios en todas tus obras y en todas tus empresas. Pues no faltarán pobres en esta tierra; por eso te doy yo este mandamiento: debes abrir tu mano a tu hermano, a aquel de los tuyos que es indigente y pobre en tu tierra.

Una mano, digamos poco angelical, destaca que la usura entre los judíos es pecado, no así si se aplica a los no judíos. Este pasaje (sin duda manipulado) sirvió como excusa en adelante a muchos judíos para practicar la usura entre los gentiles, de ahí la animosidad que han sentido aquellos que convivieron con ellos. Yavé se convirtió en propiedad privada. El Corán condena taxativamente la usura e indica que algunos judíos trastocaron las Escrituras Sagradas para beneficio propio. Satán se halla en la letra pequeña. Debido a su costumbre de prestar con bajo interés a la nobleza y con alto interés (a menudo al 100%) al ciudadano común, fueron perseguidos con saña y expulsados de media Europa. Recomiendo la lectura de la entrada "Los judíos en la España medieval". La usura es inmoral pues causa pobreza en una sociedad aparte de ser pecado en todas las religiones. Por si fuera poco la palabra "usura" comparte raíz etimológica con "usurpar" y "robar" (raíz reup- "arrebatar").

Con el paso de los siglos la usura se ha ido sofisticando enormemente. El máximo desarrollo de esta abominación se encuentra en lo que hoy llamamos "los mercados". Pocas naciones escapan a la Bestia, principal causante de la pobreza mundial. Es además alabada y secundada principalmente por individuos de dudosa moralidad: banqueros, políticos y no pocos periodistas. No sería de extrañar que hoy día un potente superordenador, por medio de derivados y ecuaciones, controlase los mercados y las deudas de las naciones de modo férreo. Los "malos chicos" que no puedan pagar serán castigados por esta maquinita infernal. Es probablemente a esta especie de dios computerizado al que se refiere el Apocalipsis.

La voracidad del engendro es imparable y aquellos que la manejan están ansiosos de conquistar países para alimentarla. Recuérdese Libia o Irak entre otros. Actualmente pretenden que caiga en su órbita Siria, como trampolín hacia Irán. Es "enternecedor" el énfasis que aparentan para ayudar a al pueblo sirio (con la necesitada África no parecen tan cariñosos) entrometiéndose en la política interna de un país que se encuentra en una guerra civil. ¿Causada por quien? Por los esclavos humanos de la maquinita. El odio y las mentiras que fomentan hacia todo lo que sea islámico es repugnante. ¿No será que la usura está mal vista en el Corán y en los países musulmanes? Allí los bancos están mucho más controlados que en occidente.

Fomentar el terrorismo ha sido una de sus bazas principales para expandirse a nivel mundial. Inventarse un malo de la película (recuérdese Bin Laden y su milagrosa resurección posterior) para justificar sus atrocidades les ha sido bastante beneficioso. En cuanto a ETA (banda terrorista vasca), parece que la clase política española no está interesada en acabar con ella, pues cada vez que está arrinconada emerge como el ave Fénix. Y eso por no hablar de los ataques de falsa bandera, la descarada financiación de mercenarios (Alqaida) para apoyar sus guerras o atentados y un largo etcétera. 

La Bestia tiene siete cabezas, ¿se referirá al G-7 o países más industrializados del mundo cuyo peso político, económico y militar es muy relevante a escala global? Una máquina solo sabe de cálculos, así que necesita ser dirigida por alguien. La pertenencia al G-7 no se basa en un criterio único, ya que no son ni los siete países más industrializados, ni los de mayor renta per cápita ni aquellos con un mayor Producto Interior Bruto. En todo caso, la pertenencia no sigue criterios democráticos mundiales, como sería deseable para los que comparten esta ideología. Son ellos los paladines de la globalización. Los que confían en las bondades de "los mercados" solo pueden ser ignorantes o mercaderes. El objeto de los mercados es el intercambio de productos y no la dominación del ser humano. Afortunadamente muchos están ya cayéndose del guindo.

Con respecto a Satán, no me cabe duda hace alusión al hombre satánico: el millonario y enfermo de avaricia que se vale de la Bestia (la usura) para enriquecerse. Son en realidad sociópatas, o sea, contendientes del hombre, tan enemigos como Satán.  Si alguien o algo no para a la Bestia terminará por devorarnos a todos, y ya está empezando a hacerlo. La máquina infernal esclaviza al hombre, pero las máquinas tienen un talón de Aquiles.  ¿Qué ocurriría si se desconectara? ¿Y si un virus la averiase desde el disco duro? Apostaría a que el nombre (o modelo) del ordenador de marras es 666.



lunes, 25 de junio de 2012

Satán


Satanás o Satán viene del latín Satāna, y éste a su vez del arameo הַשָּׂטָן, ha-shatán, "adversario, enemigo, acusador". El sentido primario, de la raíz שטן (štn, "impedir, hostigar, oponerse"), sería simplemente el de "enemigo". El término shatán también entra en la vida jurídica israelita, y alcanza el sentido de "acusador delante del tribunal" (Salmos 109:6 ) (Zacarías 3:1) y el término shitna, derivado de la misma raíz, es la "acusación". En lengua árabe se le llama shaytán, que también significa "serpiente". Iblīs (en árabe, إبليس) en el islam, es el nombre de un genio maligno que se negó a inclinarse ante Adam y se apartó de Alá. La palabra Iblis deriva de la raíz árabe balasa بَلَسَ, que significa "el desesperado"; de ese modo, el significado linguístico de Iblis sería "el/lo que causa desesperación". El personaje es más conocido, sin embargo, como Shaytán (شيْطان). Con este último nombre aparece citado 87 veces en el Corán, mientras que el nombre de Iblís se cita únicamente nueve veces. Se le llama también al-waswās (الوَسْوَاس), esto es, "el murmurador", porque inocula con sus murmuraciones la tentacion en el corazón de la gente, al-jannās (الخَنَّاس), "el esquivo" y al-rayīm, "el lapidado" (الرجيم).

Según las enseñanzas islámicas básicas, Alá creó al menos tres razas inteligentes, los ángeles, los genios y los seres humanos. Las dos últimas tienen la libertad de elegir entre Alá y Shaytán. De acuerdo al Corán, Shaitán o Iblis era un genio y un fiel sirviente de Alá. Sin embargo, de acuerdo a otras fuentes, fue un ángel desobediente, en realidad, un genio de tan alto estatus que alcanzó la misma categoría de los ángeles. Pero Alá conocía sus intenciones y de ahí el nombre de Iblis (el que causa desesperación). Los ángeles no tienen la libertad de desobedecer a Alá. Un día, éste dijo a sus creaciones que uno de ellos se volvería contra él. Los ángeles corrieron a Iblis, sabiendo que Alá escuchaba sus súplicas. Iblis rogó entonces a Alá que no dejara que ninguno de los ángeles se volviera contra él, pero no se incluyó en la súplica, ya que se consideraba a salvo. Pero cuando Alá creó a Adán, todos los ángeles se postraron ante él, excepto Iblis, que rehusó obedecer.

Iblis se consideraba superior a Adán, que fue creado del barro, mientras que él fue creado del "fuego sin humo". Por este acto de desobediencia, Alá lo condenó al infierno por toda la eternidad, pero le dio tiempo hasta el día del Juicio Final. Durante ese tiempo, trataría de corromper a los seres humanos como una forma de venganza. Por rehusar obedecer a Alá, fue expulsado del paraíso y a partir de entonces fue llamado Shaitán. En la teología islámica, Shaitán y sus subalternos son considerados los susurradores, que susurran en los corazones de hombres y mujeres, urgiéndoles a cometer pecado.

Su historia se narra en el libro del Génesis, desde el versículo 26 del capítulo 1 hasta el versículo 2 del capítulo 5 (Génesis 1:27–5:2), la primera parte, hasta el versículo 5 del capítulo 5 (Génesis 1:26-5:5), trata de Adán y cuenta como este fue creado del polvo mediante la alfarería a imagen y semejanza del creador, dándole vida el Creador (Demiurgo) mediante un soplo; el cual le provee al Espíritu Santo, que pasa a morar en él.

El Demiurgo puso a Adán y Eva en el Jardín del Edén (Génesis 2:15), el paraíso, y para probar su fidelidad y obediencia les dio el mandato de comer de todos los árboles del huerto, excepto uno, llamado árbol de la ciencia del bien y del mal (mas no les prohibió comer del árbol de la vida) indicándole a Adán y Eva que si comían los frutos de él, iban a morir (Génesis 2:16-17). La serpiente (Satanás) se aprovechó de esta única regla, y así tentó y engañó a Eva; la cual comió del fruto prohibido. Eva viendo que era "bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y realmente un árbol codiciable para alcanzar la sabiduría", le dio también a comer a su marido (Génesis 3:6). El Creador dijo: "El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre." (Génesis 3:22). Esta falta de obediencia les acarreó la expulsión del Paraíso (Génesis 3:24). Expulsión en la que el Creador les castigó con la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo "Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás" (Génesis 3:19) o "parirás a tus hijos con dolor" (Génesis 3:16). Estos hechos son conocidos como el Pecado original.

Otra famosa serpiente, Nidhogg, encarna las fuerzas malignas del universo y se representa royendo continuamente el árbol de la vida. La serpiente fue también símbolo de fertilidad, de las aguas, de eternidad (cuando se muerde la cola), de la medicina (Caduceo), del mal, la sabiduría, esencia de la vida, etc. Es de notar que Satanás tienen el epíteto de serpiente o dragón en la Biblia, de hecho "dragón" tiene como raíz etimológica drek- (ver), que en griego tiene el significado de dragón o serpiente. Satanás es el enemigo natural del hombre, del mismo modo que el lobo lo es de la oveja. Para seguir sus pasos debemos acudir a algunos mitos antiguos e investigar los diferentes nombres que recibió a lo largo de los milenios. Desenmascararlo no será fácil (no en vano uno de sus epítetos fue "el esquivo"), sin embargo adelanto que no se escapará. En primer lugar debe descartarse la tradicional similitud entre el Diablo y Satanás, palabras que no tienen nada que ver una con otra. Algunos estudiosos apuntan que probablemente "Satán" sea palabra derivada de "Set", el dios egipcio, que en la época tolomaica tenía un carácter marcádamente negativo.

Tifón contra Zeus: También llamado Tifeo o Tifoeo, Tifón es un monstruo hijo de Gea y Tártaro. Pertenece al linaje de las divinidades primordiales nacidas de la Tierra, fuerzas monstruosas contra las que Zeus tuvo que enfrentarse para establecer definitivamente el orden olímpico. Gea engendró a éste último para vengar la derrota de Crono, los titanes y los gigantes. Tifón es un ser gigantesco y aterrador. Su cabeza rozaba las estrellas y con sus brazos extendidos, cuyos dedos remataban cabezas de dragones, podía a la vez tocar Oriente y Occidente. Sus ojos lanzaban llamas y horribles víboras ceñían la parte inferior de su cuerpo alado.

Cuenta Hesíodo que Tifón atacó a los dioses y fue fulminado por el rayo de Zeus. Otra tradición evoca, en cambio, una lucha mucho más larga durante la cual los dioses, aterrorizados por el monstruo, tuvieron que huir hasta Egipto, donde se escondieron adoptando formas de animales. Solo Zeus osó enfrentarse con él, pero durante un terrible cuerpo a cuerpo el monstruo pudo apoderarse de la hoz con la que Zeus iba armado y le cortó los tendones de brazos y piernas. Después de reducirlo a la impotencia, Tifón lo encerró en una caverna de Cilicia, y escondió los tendones del dios en un saco de piel de oso que confió a la vigilancia de una dragona, Delfina.

Hermes, ayudado por Pan, logró apoderarse del saco y volvió a colocar los tendones a Zeus. El señor de los dioses recuperó su fuerza y se lanzó de nuevo a la lucha utilizando varias veces el rayo. Tifón, herido, huyó hasta Sicilia, pero Zeus consiguió finalmente aplastarlo arrojándole encima el monte Etna, de donde a veces salen todavía las llamas y los rugidos del monstruo prisionero. De Tifón y Equidna, la víbora, nacieron diversos monstruos, entre ellos Cerbero, la Quimera y la hidra de Lerna.

Yam contra Baal: Un importante mito ugarítico cuenta el ataque de Baal y el destronamiento de El. Baal ataca desprevenidamente a El, que se encontraba en su palacio del monte Sapan, y logra herirle. El mito parece aludir a la castración de El, que se encuentra en otras mitologías como la griega y la hurrito-hitita (Anu). Esta castración explicaría satisfactoriamente el hecho de que el dios El perdiera la soberanía, puess en el Oriente antiguo los monarcas no podían estar castrados. Depués de verse privado de la soberanía, El se refugió en las profundidades de los abismos. El padre de los hombres y de los dioses pidió socorro a los dioses, Yam acude en su auxilio y le ofrece bebida fuerte. El le nombra sucesor suyo, le promete un palacio (templo) y le anima a derrotar a Baal. Se entabla un combate entre éste último y Yam, quien al parecer obtiene la victoria y con ella la soberanía. El y la mayor parte de los dioses se encuentran reunidos en una montaña. Yam exige la rendición de Baal, quien le había insultado y había asustado a los dioses. El recibió a los mensajeros de Yam y declaró que Baal debe pagar un tributo a Yam, pues es su esclavo, y podían dominarlo con facilidad. Baal se prepara para enfrentarse a Yam, con el auxilio de Anat.

En otra versión, Yam desterró a Baal, pero fue vencido por Anat. Kosharawa-Hasis, el herrero divino, prepara a Baal dos garrotes mágicos, que se disparan como flechas. Con uno Baal toca el hombro de Yam y con el otro le golpea la frente, cae a tierra y es muerto por Baal. Ashart le suplica que le descuartice y disperse sus miembros. Los antiguos griegos identificaron a El con Cronos, a Baal con Zeus y Yam con Poseidón.

Yam es el hijo amado de El y como tal recibe sacrificios. Es al mismo tiempo dios y un monstruo acuático, un dragón con siete cabezas. Es el principio y la manifestación de las aguas subterráneas. El triunfo de Baal simboliza la victoria de la lluvia sobre el mar. La lluvia fecundadora sustituye al mar estéril. Con este triunfo sobre el monstruo acuático, Baal justifica su soberanía. El mito alude a la venganza de un dios joven contra el usurpador, que ha castrado a su padre. Estos combates se pueden repetir muchas veces, por eso Yam reaparece en otros textos.

Algunos autores han señalado con respecto a Yam en el ciclo de Baal, que una posible vocalización es Yaw, cuya etimología podría tener relación con Yavé (YHWH), el dios hebreo del Antiguo Testamento. Esta tesis puede ser apoyada por un enfrentamiento existente entre los sacerdotes de Yavé, liderados por Elías, y los de Baal en el Monte Carmelo (Reyes 1, 18). Asimismo son muchas las condenas en la Biblia hacia Baal y su identificación con el mal.

Apofis contra Ra: Apofis es la serpiente que encarna a las fuerzas del caos en Egipto. Enemigo eterno de Ra, la inmensa serpiente cósmica que conocemos con el nombre de Apofis -Aopep en los textos egipcios a partir del Primer período intermedio- representa a las fuerzas del caos que existían antes de la creación, y que rechazadas ante los límites del mundo en el momento de ésta, amenazan de forma perpetua la obra del Creador.

Es lo que nos cuenta, a su modo, un texto del templo de Esna, que explica el nacimiento de Apofis y el motivo de su rebelión mediante un juego de palabras entre su nombre y uno de los verbos que significa escupir: en el primer momento de la creación, "los dioses anteriores" que acababan de nacer "de la saliva" del joven sol "rechazaron un escupitajo" de éste, que "se transformó en una serpiente de 120 codos que fue llamada Apofis. Su corazón concibió la rebelión contra Ra, con sus socios salidos de su ojo".

Pero este texto tardío es único. De hecho, Apofis y sus comparsas pertenecen a lo increado y, por ese motivo, solo se les puede neutralizar durante un cierto tiempo, pues es imposible destruirlos definitivamente. Todas las tardes, cuando el sol desaparece y el mundo vuelve a encontrarse durante las doce horas de la noche en las tinieblas ya conocidas del caos original, el incesante combate entre el astro divino y el gigantesco reptil se reanuda hasta que la luz triunfa de nuevo al amanecer.

Por más que se esforzaban era imposible matar a Apofis. El arsenal puesto en práctica a todos los niveles para intentar conseguirlo es impresionante. El Libro de Apofis del papiro Bremmer-Rhind, que revela 29 nombres o epítetos bajo los cuales se escondía la maléfica serpiente, conserva un conjunto de fórmulas mágicas destinadas a "abatir" o a "rechazar" al ofidio. Era necesario pronunciarlas en el momento oportuno, por ejemplo echando al fuego una figurita de cera con su nombre escrito con tinta verde o haciendo lo mismo con figuras compuestas dibujadas en una hoja de papiro nuevo; pero también escupiéndole, poniéndole obstáculos o pisoteando su imagen con el pie izquierdo.

Si el propio Ra se defiende de los ataques de su adversario, llegando al punto de transformarse "en un icneumón de 46 codos" para tener un tamaño adecuado para poder luchar con el reptil gigante o de adoptar el aspecto del gato de Heliópolis con el fin de cortarle la cabeza justo antes del alba, es tarea de Seth, el único que puede sostenerle la mirada sin quedar hipnotizado, como sucede con el resto de la tripulación de la barca solar, hacer que Apofis no pueda impedir el avance de ésta: de pie en la proa de la nave, le atraviesa el cuerpo con un golpe de lanza, igual que hace el rey en una escena ritual representada a menudo en las paredes de los templos grecorromanos.

Un papiro del museo de Brooklyn conserva los elementos básicos del manual de un "conjurador de Selqet", es decir, un conjunto de fórmulas mágico-médicas destinadas a curar las mordeduras de serpientes y escorpiones. Antes de los antídotos, el texto describía más de cuarenta reptiles más o menos venenosos para permitir el médico-mago identificar correctamente al responsable de la mordedura y elegir el remedio adecuado. Entre las descripciones aparece la de un reptil de veneno mortal que los egipcios tenían por enemigo de Ra, posiblemente porque tenía el color rojo de "aquello que es adverso". En el papiro se puede leer, en efecto: "En cuanto a la gran serpiente Apofis, es roja en su totalidad; su vientre es blanco; tiene cuatro colmillos en la boca".

No encontramos detalles de experto en ofidios en la iconografía de Apofis, que en cuanto al color no se distingue en nada de los numerosos reptiles, benéficos o maléficos, que pueblan el mundo de los dioses: en la mayoría de las ocasiones tienen el lomo negro, el vientre blanco y el resto del cuerpo bien de color ocre amarillo, bien azul, dos colores que podían aparecer en degradado o marcados con escamas negras. Además de su nombre y el tamaño desmesurado de su cuerpo, que puede formar numerosos bucles ingeniosamente dispuestos, se reconoce a Apofis por las situaciones, cuando menos poco confortables, en las que aparece representada: en la séptima hora del Libro de Amduat, sujeto con una correa por Selqet y con seis cuchillos clavados en el cuerpo; en la duodécima hora del Libro de las puertas, encadenada con fuerza a cinco piquetas por los hijos de Horus; en la viñeta 17 del Libro de los muertos, decapitada por el gato de Heliópolis, que para hacerlo le sujeta la cabeza contra el suelo con una pata, al pie del árbol ished; y en una célebre escena del templo de Hibis, en Kharga, pisoteado por un Seth alado e hieracocéfalo que le atraviesa el cuerpo con su lanza.

Jörmungandr contra Thor: Jörmundgander o Jörmungandr, también llamada la "Serpiente de Midgard" (Miðgarðsormr en nórdico antiguo, Midgårdsormen en sueco y danés moderno), es una gigantesca serpiente que ronda Midgard (o Midgård) hasta el día del Ragnarök. Es un monstruo masculino. Tiene al dios Loki como padre y a la giganta Angrboda como madre, y cuando los Æsir se enteraron de este ser maligno engendrado por tan terribles padres, y vieron con su don de la adivinación las cosas terribles que haría, decidieron encargarse del monstruo. Odín lo lanzó al mar que rodea Midgard, donde quedará atrapado hasta el Ragnarök, el día de la destrucción total. Jormundgander creció tanto que mordiéndose la cola podría abrazar toda la tierra. Se le conoce también por ello en los idiomas escandinavos como "jordens band", esto es, "cinta del mundo". El nombre aparace con varias grafías alternativas en la literatura nórdica: Jormagund, Jormugand, Jormangund, Jormungandr, Jǫrmungandr, y Jörmungandr. La variaciones dependen de los criterios utilizados para interpretar las vocales en las runas, así como el deseo de utilizar la ortografía de los lenguajes nórdicos modernos.

La etimología del nombre en nórdico antiguo es la siguiente: (1) jörmun (relacionada al sajón antiguo "Irmin", proto-germánico *ermunaz) que significa "grande, exaltado, enorme, importante". Esta raíz se encuentra en numerosos nombres propios (p.ej., Ermengarde, Arminius); (2) gandr o ganðr (relacionada al inglés "wand", bastón o vara flexible, y a "to wind", torcer o doblar, proto-germánico *gandaz or *wandaz) es un nombre poético masculino que describe un objeto mágicamente poderoso o un ser imbuido con ese poder. El objeto normalmente asociado a gandr es pues una vara. Es el nombre usado a veces para describir el bastón o lanza de Odín; la raíz forma la primera parte de nombres propios conocidos como Gandalv, nombre que Tolkien tomaría prestado para su Gandalf. En consecuencia, jormungandr significa literalmente "el gran bastón", en el sentido de un objeto mágico muy grande y poderoso.

El enemigo de Jörmungander era el dios Thor. Destacan tres mitos en los cuales se muestran sus enfrentamientos.

-El reto de Útgarða-Loki: En el primero, Thor se encuentra a la serpiente, la cual ha sido disfrazada como un colosal gato por el rey gigante Útgarða-Loki. Como uno de los trabajos puestos por Útgarða-Loki, Thor debía cargar al gato; como era incapaz de cargar a una criatura tan monstruosa como Jörmundgander, se las arreglo para levantarlo lo suficiente para separar del suelo una de sus cuatro patas. Cuando Jörmundgander es revelado por Útgarða-Loki, el levantamiento del gato es considerado como uno de los actos más impresionantes.

-Thor, Hymer y Jörmundgander: Para una fiesta organizada en la morada de Ægir no había suficiente hidromiel para todos porque Ægir no poseía una caldera suficientemente grande para prepararla. Ægir le encomendó a Thor la tarea de buscar una caldera, pero ni Thor ni nadie la halló, hasta que Tyr le informó que Hymer el gigante, su padre, poseía una caldera de una milla de profundidad. Partieron en busca del palacio de Hymer para pedir prestada la caldera. Al ver llegar a Thor, el gigante se enfurecio, sin embargo sacrificó tres bueyes para la cena, de los cuales Thor comió dos enteros, y declaró que al día siguiente comerían pescado. A la mañana siguiente Hymer y Thor salieron a pescar, y se aventuraron en mares demasiado profundos, hasta los dominios de la serpiente de Midgard. Una vez allí, Thor lanzó su caña de pesca y Jörmundgander la agarró, luchando frenéticamente contra su adversario. Mientras el dios lanzaba miradas de odio a la gran serpiente, esta lanzaba mares de veneno. Hymer, al ver a la gran serpiente de Midgard, se acobardó y cortó el sedal antes de que el barco naufragara, por lo cual Jörmundgander pudo escapar. Al volver al palacio del gigante y dar una prueba más de su fuerza, Thor pudo llevarse la gran caldera.

-Ragnarök: Su último encuentro ocurrirá con la llegada del Ragnarök ("el destino de los regentes/dioses"), cuando Jörmundgander se arrastrará fuera del océano y envenenará los cielos. De sus fauces pululará el veneno y reptará entre el fuego de los gigantes hasta el lugar donde se halle Thor para luchar contra su némesis y aquel que tantas veces la había intentado cazar. Éste la matará y entonces caminará nueve pasos antes de caer muerto víctima del veneno de la serpiente.

Conclusiones: La batalla entre Yam y Baal tiene claras similitudes a la librada entre el mesopotámico Tiamat y Abzu, así como la del dios de la mitología hitita y hurrita Teshub (o Tarhunt) con la serpiente Illuyanka. En este aspecto se asemeja a la batalla entre Tiamat, Enlil y el babilonio Marduk. Yam comparte muchas características con el greco-romano Ophion (derivado de "ofidio"), la serpiente que Crono desterró del Monte Olimpo. También la historia es análoga a la guerra entre la serpiente Vritra y el dios Indra. 

A grandes rasgos Satán representa a las fuerzas más elementales y primitivas de la naturaleza: el agua (de donde viene la vida), el sexo (que garantiza la reproducción), la brujería (cambio de la forma del ánima o genio) y el instinto de supervivencia. Estas fuerzas existían mucho antes de que el hombre apareciese por la tierra. Debemos reconocer que el hombre no piensa igual que los animales y puede invertir, por medio de su mente y sus creencias, el contínuo ciclo natural de la vida terrenal: nacer, reproducirse y morir. Satán -para unos mitos dios y para otros genio- se convierte en amo cuando el hombre sigue sus pasiones (como cualquier animal) en lugar de su conciencia. Nadie en su sano juicio rendiría culto a esta entidad inhumana, sin embargo Satán lucha por el poder vacante dejado por el Demiurgo, y por medio de mentiras pretende sustituirlo: es por ello el dios de los hipócritas, aquellos que pretendiendo o creyendo ser fieles no siguen más que a sus más bajas pasiones. O bien el dios de los más insensatos, locos e irracionales que se hallan más cercanos a un animal que a un hombre. A nivel evolutivo la derrota de la serpiente representa el paso de una sociedad primitiva e instintiva a otra más civilizada dirigida por la razón: El hombre comienza a darse cuenta que es muy diferente a otras especies animales, es un paso inevitable.

En cuanto a la batalla entre Dios (el Diablo) con su panteón y Satán por el poder, representa la historia religiosa de la humanidad. Un Politeísmo que lucha contra el monoteísmo por ganar influencia social a toda costa, aunque sea a base de mentiras sobre el Demiurgo. En realidad los gnósticos llamaban impropiamente "Demiurgo" a Yavé, cuando debieron haberlo llamado Satán: el enemigo del hombre. Satán está predestinado a caer en el Juicio Final, cuando el hombre deje de engañarse por pura conveniencia sobre la realidad del Demiurgo y el universo donde habita. Los mitos son alegorías que esconden una realidad cargada de profundos significados filosóficos ocultos al hombre común, aquellos que los inventaron tenían mentes preclaras. La línea que separaba la teología de la filosofía era inexistente entre los antiguos. El mal no está en Satán o en los dioses sino en el concepto que tiene el hombre sobre ellos. La serpiente no es mala de por sí , pero puede ser peligrosa si se juega con ella.

La lucha entre el dragón y el caballero es un clásico del enfrentamiento entre la civilización y la barbarie, lo material frente a lo espiritual, y por ende del bien contra el mal. Vencer al eterno "enemigo" (Satán) conlleva adquirir sabiduría, los virtuosos necesitaban librar y vencer esta batalla para conseguir la santidad. La victoria solo se logra con autodisciplina y constancia (y si no que le pregunten a Baal), de lo contrario Satán se convierte en dueño del individuo: la parte pasional dominaría a la racional. La mujer simboliza la fecundidad humana a través de la cual Satán perpetúa su poder, de ahí su íntima relación con la serpiente. Definitivamente el "dios" que las brujas adoraban en los aquelarres era Satán, pues allí vencía lo irracional a lo racional por medio de drogas. Obviamente el hombre se ve afectado por los dioses, que a través de los demonios, tienen como esfera de influencia su destino, mientras que Satán rige la naturaleza primaria en la que vive. Pero no debe olvidarse que todos ellos son dirigidos a su vez por un ser superior llamado Demiurgo. Es al final el hombre el responsable de su libertad a través de la ascesis: evitanto las malas acciones (que empeoran el destino) y refrenando sus bajas pasiones (Satán entonces es vencido). Los sabios y ascetas de todas las culturas tenían razón, por eso el sabio sabe y el necio ignora.

martes, 12 de junio de 2012

Artificios del mago IV: Veneficio


El veneficio ("hecho con plantas") es la rama más importante en la familia de la hechicería. La raíz etimológica de "veneno" es wen- (desear, esforzarse), procedente del latín venenum (veneno, poción amorosa). En la tradición médica de todos los pueblos, las hierbas ocupan un lugar muy importante. Ya varios milenios antes de Cristo se conocían hierbas medicinales en China, la India y el antiguo Oriente. La mención escrita de hierbas más antigua de la que disponemos se encuentra en el papiro de Ebers (1500 a.C.). En las civilizaciones antiguas las hierbas eran adoradas como algo divino. Su descubrimiento era atribuido a los dioses o a seres mitológicos. Los hombres adquirieron el conocimiento de las hierbas medicinales al buscar alimento y observar a los animales, a los que hacían comer determinadas hierbas cuando estaban enfermos. En los tiempos en los que la contaminación no era tan grave como hoy, las hierbas crecían cerca de los asentamientos humanos, lo que prueba que eran cultivadas sistemáticamente. Las plantas primaverales gozaban de una estimación especial, pues simultáneamente simbolizaban la energía vital de la tierra “portadora de hierbas”, que en muchas culturas era adorada como diosa de la fertilidad.



Con estas hierbas primaverales se relacionan ritos mágicos antiquísimos. Era muy importante la época en la que se recolectaban y como cada planta estaba sometida a la influencia de un determinado planeta, sus poderes curativos solo se manifestaban si éste se hallaba en posición dominante. En las fuentes bibliográficas antiguas normalmente se hace constar que estas plantas se deben recolectar antes de la salida del sol. Santa Hildegarda recomendaba el momento de la luna creciente como el más idóneo. En Europa, el día o la noche de San Juan eran muy apreciados para la recogida, ya que en el solsticio de verano las fuerzas mágicas alcanzan su punto culminante.



De los neuros, quizá una de las denominaciones de los protoeslavos forjadas por el mundo clásico, decía Herodoto que podían convertirse, con la ayuda de hierbas, en lobo a voluntad. El tema de la licantropía se repite en el Homiliarium de Opatowitz o en Slovo de Igor, y en todas las lenguas eslavas el término para el hombre lobo es muy semejante (a.e. vlukodlaku). Dadas las características poco belicistas de los pueblos eslavos hemos de suponer que el lobo tuvo entre ellos una simbología diferente de la que presenta entre otros pueblos indoeuropeos (donde aparece como animal de referencia entre los miembros de cofradías de guerreros, como entre los germanos o los dacios).



Quizá la licantropía se explique como una manifestación del poder de los hechiceros eslavos. Se sabe que estos expertos en magia eran poderosos y actuaron como uno de los pilares del rechazo al cristianismo (provocando revueltas en Rusia y haciéndose expulsar por los príncipes checos). Las fuentes eclesiásticas transmiten con horror los encantamientos, las prácticas abortivas, los envenenamientos y las fórmulas adivinatorias que empleaban. El ejemplo prototípico de estos personajes (muchas veces femeninos) es la bruja del folclore ruso Baba Yaga, que se metamorfosea a placer en animales (pájaros o serpientes), destruye a los hombres, pero también les revela el futuro. Muy interesantes también resultan los poderes de Ved’ma, una hechicera arquetípica del folclore eslavo. Capaz de transformarse en pájaro o serpiente, volar, o hacerse invisible, conoce las plantas y puede producir la lluvia, poderes todos habituales entre los chamanes. Entre los protoeslavos, dada su proximidad con pueblos fino-ugrios y altaicos, y con su sistema social, no es de extrañar que las funciones religiosas que requiriesen una especialización mayor recayesen en hechiceros con un campo de actuación y unas capacidades parecidas a las de los chamanes uralo-altaicos, que llevasen una vida marginal (en el bosque, fuera del ámbito habitual de la vida en común) y una de cuyas pruebas iniciáticas o prácticas mágicas fuera la transformación en lobo.



En el este de Europa fueron frecuentes los casos de licantropía colectiva. Incluso en época romana, algunos autores dicen que había muchos habitantes que se transformaban en lobo, ayudados por la aplicación de hierbas. He aquí lo que se lee en la colectánea llamada Magica de spectris et apparitionibus... (Leyden 1656):



In Prussia, Livonia, et Lituania veneficorum maximus est numerus, qui festo Nativitatis Christi sub noctem, deposita en certo loco hominis forma lupi assumunt faciem, et in sylva rusticorum aedes aggrediuntur, expugnant, cerevisiae dolia ebibunt, pecora jugulant. Locum illum deinceps incolae divinum arbitrantur, tali divinationis genere, ut si alicui en eo quid adversi contigerit, et is veluti vehiculum obsertatur, atque nivibus injiciatur, persuasum habent, eum illo anno monriturum, quemadmodum id a multis temporibus per experientiam explorarunt.



Uno de los principales elementos utilizados en la hechicería era el venenum, término que, como phármakon en griego, tenía el trivalente significado de remedio curativo, veneno y droga mágica o abortiva. El término veneficium designaba tanto el envenenamiento como las prácticas mágicas. Solo el progreso de la botánica, conocido en el mundo helenístico, permitió una lenta distinción entre las plantas medicinales y las venenosas. Las mujeres, en cuyas manos estaba su preparación, se vieron envueltas en numerosos procesos de veneficium. Ya en el año 361 a.C., según nos dice Tito Livio, una enorme mortandad fue atribuida al venenum, siendo condenadas 170 matronas. También en 186 a. C., durante el proceso de las Bacanales, se acusó a los iniciados de utilizarlo. En 180 fueron condenadas más de tres mil personas en Italia por los mismos cargos. Aún en el año 154 a.C., la muerte de dos consulares fue atribuida al uso de venena por sus mujeres. En el año 81, Sila promulgó la lex Cornelia de sicariis et veneficiis que servirá de modelo a otras disposiciones de la época imperial. Es probablemente bajo Tiberio cuando aparece –en la legislación imperial- el término magus por primera vez, aplicado sobre todo a quienes hacían uso del venenum.



Las venéficas solían valerse de cantos, de hecho San Agustín dijo de las veneficae que pueden hacer enfermar o curar, metamorfosear, invocar las almas de los muertos por medio de encantos y realizar lo que pretenden con tales invocaciones. Otro nombre para los venéficos fue el de herbarii: encantadores de hierbas. San Isidoro comenta que algunos criminales transforman su aspecto por medio de mágicos cantos, o por la acción de determinadas hierbas (veneficio), convirtiendo su cuerpo en el de fieras. En el Fuero Juzgo del 681 se condena a los veneficos y a los que hacen prácticas mágicas con hierbas (especialmente pociones). También se llamaba veneficio a untarse con hierbas para convertirse en lobo (licantropía), como medio para lograr ir volando a un aquelarre o viajar al más allá. Es de suponer que muchos de esos sucesos mágicos eran en realidad alucinaciones provocadas por el uso de plantas psicoactivas.



Existen numerosos ejemplos en historias o leyendas, en los que una bruja o hechicera llega a transformar a una persona en animal. Para conseguirlo, la hechicera introduce una droga o hierba en el interior de un comensal (en Galicia se llamaba "embrujamiento"), la víctima que ingiera el alimento es vista como un animal por los demás, si bien su mente continua normal. En el caso de Apuleyo, el individuo es convertido en burro y obligado a trabajar como tal durante un prolongado periodo de tiempo. Algunos inquisidores medievales cuenta ejemplos similares como prácticas brujeriles reales. Ciertas prácticas mágicas como la creación de zombis en el vudú, son realizadas por medio de secretas confecciones en forma de bebedizos o pociones. Las parteras tenían una nefasta reputación para la Iglesia, y a menudo eran tachadas de brujas porque las consideraban causantes de abortos por medio de hierbas.



En las Partidas de Alfonso X son condenados los que dan yerbas:



Los que fazen pecados de muchas maneras deven ser penados de muchas maneras. E primeriamentre aquellos que dan yerbas deven aver tal pena, que si aquel á quien dieran las yerbas murier, manamano deven seer penados los que ie las dieron, é morir mala mientre. E si por ventura escapar de muerte aquel que las bevier, el que ie las dio deve ser metudo en su poder, que faga dél lo que quisiere.



Actualmente se sabe que ciertas sustancias tóxicas presentes en muchos de los vegetales utilizados durante la Edad Media pueden causar grandes alucinaciones. La farmacopea diabólica recurría a las hierobotanas, plantas adivinatorias, especialmente ricas en alcaloides. Las plantas citadas con mayor frecuencia en los libros de hechicería son el estramonio, la belladona, la mandrágora, el tabaco y el beleño.



Es curioso que estas "plantas mágicas" prefieren suelos de carácter nitrogenado, en los que abundan los nitratos y sales amoniacales que les permite doblar su contenido en alcaloides. De ahí que estos vegetales fueran recolectados principalmente en los cementerios: no solo se aseguraban una buena cantidad de alcaloides, sino que se rodeaba al proceso de recolección de un halo de misterio. Las pociones mágicas eran en realidad caldos e infusiones en los que se cocían diversas plantas con el fin de extraer sus sustancias psicoactivas. Por otra parte, en muchas ocasiones se añadían ciertos aderezos que conseguían una preparación psicológica de los asistentes al ritual, todo esto lleno de grandes dosis de fantasía. Es decir: además de las plantas alucinógenas en sí mismas, se añadían elementos inocuos pero tenebrosos como diente de murciélago o escama de serpiente.



Las brujas guardaban celosamente el secreto de sus preparados, no solo para protegerse de las autoridades sino para asegurar su negocio. Por este motivo, muchos de los ingredientes de las pócimas y brebajes eran citados con nombres secretos, que carecían de significado para el no iniciado. Así, las tres brujas de Macbeth hablan de la "lengua de perro", de la familia de las boragináceas; de la "horquilla de víbora", helecho llamado realmente lengua de serpiente, utilizado para curar heridas; y del "diente de lobo", refiriéndose sin duda al acónito. Las dos plantas restantes y más visible son la "raíz de cicuta", planta tóxica muy común en los ungüentos satánicos, y el tejo, árbol muy venenoso. Otro de los ingredientes de este brebaje es la piel de sapo, que además de suministrar ciertas toxinas presentes en las glándulas parótidas de los sapos, añade un toque siniestro al preparado.



Otra de las pócimas más famosas la recoge Caro Baroja, según el testimonio de una bruja llamada Marie d´Aspilcojëtte. Al parecer, este brebaje llevaba cabezas de sapos, granos, la corteza y la médula de un arbusto llamado lengua de souhandourra, languerottes y arañas. Una pócima poco precisa de la que se pueden intuir algunos ingredientes. Fácil de identificar es el primer ingrediente: los sapos. En cuanto a los granos, probablemente se refiera a alguna clase de semilla, aunque es difícil precisar cual. Podría tratarse de la adormidera (Papaver somniferum), pues sus semillas eran corrientemente utilizadas en los filtros y pócimas de la Edad Media. Otra opción sería el beleño (Hyosciamus niger), cuyas hojas y semillas se utilizaron en pociones y filtros amorosos, ya que también pueden producir sensaciones afrodisíacas. También las semillas del apio (Apium graveolens) eran usadas por las brujas en sus aquelarres, ya que al contener feromonas, provocan ligeras sensaciones afrodisíacas. La última posibilidad serían semillas de centeno infectadas por un hongo llamado cornezuelo del centeno (Claviceps purpurea), que posee una sustancia muy similar al LSD. También resulta complicado identificar el arbusto llamado lengua de souhandorra, aunque podría tratarse del cornejo (Cornus sanguinea), que en euskera recibe ese nombre. Los últimos ingredientes citados son languerottes y arañas, que probablemente presenten escasas o nulas propiedades tóxicas, pero que tienen la función de conseguir una mezcla más tenebrosa y desagradable.



No todas las pociones servían para la realización de los aquelarres. Las hechieras también podían preparar los famosos filtros amorosos, cuyo ingrediente fundamental solía ser el estramonio. Es curioso que la mayoría de estos hechizos también incluían hojas de ciprés, no por sus propiedades químicas, sino probablemente por la asociación de éste árbol con la muerte y la eternidad. En otras ocasiones las venéficas eran consultadas por las mujeres que se sentían constantemente acosadas por sus maridos. Una poción común para causar impotencia era la infusión de flores de álamo y sauce, y en efecto, en la actualidad se sabe que el sauce blanco posee estrógenos, por lo que el funcionaría como anafrodisíaco para los hombres.



Como conclusión de todo ello puede afirmarse que las venéficas y brujas, que supuestamente realizaban prácticas satánicas y actos de brujería, eran en realidad unas grandes conocedoras de los vegetales y sus principios activos. Es muy probable que estas hechiceras comenzaran como curanderas recetando diferentes plantas tóxicas de benéficas propiedades en dosis menores, pasando poco a poco a dosis más fuertes al descubrir los efectos psicotrópicos que poseían. Sin duda estos personajes, principalmente mujeres, arriesgaban mucho. Las creencias medievales no estaban preparadas para asimilar que una sustancia tóxica, tomada en pequeñas cantidades, podía ser beneficiosa para la salud. De modo que si una mujer eran encontrada en posesión de alguna de esas plantas ("hierbas de brujas"), inmediatamente era acusada de envenenadora, o lo que es peor, de pactar con el demonio, y podía ser ejecutada por ello.



Se puede hacer actuar a las plantas tanto ingeriéndolas por vía interna como aplicándolas externamente. En el primer caso, hay posibilidad de elegir entre la infusión, la decocción, la maceración, el zumo, el polvo, etc., según las particularidades de cada planta. En el segundo caso, se puede recurrir a una gran variedad de preparados que actúan directamente sobre la piel o, por ósmosis, en el interior del organismo. Hay que prestar especial atención a la preparación de los remedios medicinales, ya que de la correcta elaboración depende que éstos sean efectivos o no. Las venéficas aplicaban las hierbas de formas variadas para aprovechar al máximo sus propiedades:


Antídoto: Medicina o sustancia que contrarresta los efectos nocivos de otra, como puede ser un contraveneno.



Bálsamos: Sustancia aromática, líquida y casi transparente en el momento en que por incisión se obtiene de ciertos árboles, pero que va espesándose y tomando color a medida que, por la acción atmosférica, los aceites esenciales que contiene se cambian en resina y en ácido benzoico y cinámico. Nombre genérico que se aplica a gran número de plantas y árboles americanos, pertenecientes a diferentes familias, que proporcionan sustancias balsámicas de propiedades medicinales. Medicamento compuesto de sustancias comúnmente aromáticas, que se aplica como remedio en las heridas, llagas y otras enfermedades.



Baños de asiento: Son idóneos para tonificar, relajar y oxigenar el organismo. Consiste en sumergirse en un recipiente adecuado o una bañera de tal manera que las partes genitales y los riñones queden sumergidos bajo el agua preparada con plantas medicinales. La preparación del baño de asiento es igual que en el caso de los maniluvios y pediluvios, con la diferencia de que en cada baño se usa un litro de líquido de líquido concentrado. Las duchas vaginales son muy similares a los baños de asiento, y se preparan del mismo modo, aunque se aplican únicamente en la vagina. Deben adiministrarse a 37 grados, y en preparados no muy concentrados, ya que la absorción es muy rápida e intensa.



Baños de vapor: Este sistema se utiliza normalmente para tratar enfermedades del sistema respiratorio. Pueden ser generales, es decir, que incluyen todo el cuerpo, o pueden estar localizados, como en el pecho, la cabeza o la espalda. Para prepararlos, se ponen a hervir cinco litros de agua. Después de apagar el fuego, se añade la cantidad indicada de planta para cada caso, se remueve y se utiliza una toalla para impedir que el vapor se escape y poder concentrarlo en el lugar del cuerpo deseado.


Bizma: Raíz dhe- (poner, arreglar), palabra de origen griego que significa "poner". En el s.XIII se decía bitma. Es un emplasto para confortar, compuesto de estopa, aguardiente, incienso, mirra y otros ingredientes.



Cataplasmas: La planta se aplicará directamente sobre la piel en grandes emplastos, o bien se introducirá previamente en una bolsa de tela fina. La temperatura de los cataplasmas no debe ser muy alta, ya que a partir de los 50 grados, la mayoría de las propiedades medicinales se pierden. Las aplicaciones nunca durarán más de cinco minutos, aunque si es preciso, se aplicarán cataplasmas sucesivos. Este preparado se utiliza fundamentalmente para combatir dolores reumáticos o de otro tipo, para tratar abcesos y supuraciones, así como inflamaciones en cualquier lugar del cuerpo. En los catarros y enfermedades de las vías respiratorias, son muy efectivos aplicados sobre el pecho.



Colirios: Son infusiones muy ligeras que se utilizan para baños oculares. En el momento de su aplicación, deben estar tibios.



Compresas: Consiste en impregnar un trozo de tela o algodón en un preparado líquido, como una infusión, una decocción o una tintura, y aplicarlo directamente sobre la zona a tratar. El tiempo de aplicación oscilará entre cinco y diez minutos. El apósito es una compresa preparada con un líquido menos concentrado, de modo que se deja actuar lentamente, hasta un máximo de 12 horas.


Confección: Tomado del latín confectio-onis "composición, preparación", derivado de conficere "componer", y éste de facere "hacer". En el s.XIII se decía confasión. De modo general es la acción de preparar o hacer determinadas cosas, como bebidas, medicamentos, venenos, perfumes, etc., generalmente por mezcla o combinación de otras. También suele llamarse así a un medicamento de consistencia blanda, compuesto de varias sustancias pulverizadas, casi siempre de naturaleza vegetal, con cierta cantidad de jarabe o miel.


La magia de las "confecciones" (así llamada en la Edad Media) estaba íntimamente relacionada con la hechicería (ambas palabras vienen de facere "hacer") y la mezcla de diversas sustancias para realizar hechizos.



Decocciones: Aquí entran las partes más duras de las plantas medicinales como son las semillas, frutos, raíces, cortezas, etc. Suelen hervir entre uno y 20 minutos. Al ser partes más duras la infusión se hace ineficaz para extraer los principios activos, mientras que la cocción prolongada si llega a extraer estos principios. La decocción puede utilizarse tanto por vía interna como para preparar maniluvios y pediluvios, cataplasmas, baños de asiento, etc.



Extractos: Se trata de sustancias muy concentradas, obtenidas mediante maceración en determinados líquidos, como agua, alcohol o éter. Se suelen aplicar en gotas o mediante mezclas divesas, y pueden tener consistencias líquidas, densas, fluidas o secas. Los extractos líquidos, como los del tomillo, son ligeramente espesos, parecidos a los de un almíbar. Los extractos fluidos, como los del helecho macho, tienen consistencia similar al de la miel fresca. El extracto denso, como el de la belladona, contiene un máximo del 20 por ciento de agua, mientras que el 80 por ciento es materia seca. El extracto seco, como el del ruibarbo, tiene solamente un cinco por ciento de agua, por lo que puede ser convertido fácilmente en polvo.



Filtro: DRAE 1780: Hechizo amoroso. Del griego phíltron, derivado de phileo "yo amo".



Gargarismos y enjuagues: Son preparaciones líquidas con plantas y agua en forma de infusión o decocción, que se utilizan para producir efectos terapéuticos y medicinales sobre las mucosas que recubren el fondo de la boca, las amígdalas y la garganta. Para que su eficacia sea óptima, tienen que estar muy calientes.



Infusiones: En una infusión, las plantas sólo se deben escaldar con agua hirviendo. Por lo general se realizan infusiones con plantas muy aromáticas, las cuales poseen unos principios activos muy vulnerables a altas temperaturas, como por ejemplo la hierbaluisa, la menta, hierbabuena, romero, mejorana, salvia o manzanilla. La infusión es una manera de preparar muchas recetas beneficiosas para la salud. Por medio de ella conseguimos extraer muchos principios activos de las plantas medicinales aportando una serie de elementos vitales para el organismo, tales como los flavonoides, aceites, taninos, vitaminas y minerales.



Jarabes: Se trata de líquidos muy concentrados elaborados a partir de extractos, azúcar y agua. Los jarabes galénicos son adecuados en medicina infantil, sobre todo como expectorante y para combatir la tos. Los más comunes son los jarabes de malvisco, llantén o tomillo.



Jugo fresco: Consiste en extraer de frutas, hortalizas y plantas medicinales sus jugos frescos, aprovechando de esta manera todas sus vitaminas y principios vitales. Por ello, se utilizarán únicamente plantas recién recolectadas. Para una elaboración ideal del jugo, se utilizará un mortero, y después se prensará el picadillo obtenido a través de un lienzo fino. Hay que señalar que el jugo es de utilización inmediata, y que no se puede conservar, ya que perdería sus propiedades.



Lavativas o enemas: Se realizan introduciendo por el ano, mediante aparatos específicos como las peras, diversos preparativos medicinales. La absorción es muy rápida y directa, por lo que se utilizarán preparados poco concentrados en los cuales estemos seguros de que no hay ningún elemento tóxico. Las lavativas deben administrarse siempre a la temperatura de 37 ó 40 grados como máximo. La dosis normal es de una lavatia al día.


Linimento: Raíz lei- "viscoso, pegajoso". Del latín lino "untar". Preparación menos espesa que el ungüento, en la cual entran como base aceites o bálsamos, y se aplica exteriormente en fricciones. 
El DRAE 1734 da otra definición:


Cierto género de composición media entre aceite y ungüento, en la cual entran ordinariamente enxundias o manteca.


Loción: Se utiliza como preparado líquido, una decocción, una infusión o una maceración, para extenderla sobre la zona a tratar, y a continuación, dar un masaje sobre esa región. Cuando el masaje es rápido y enérgico, se habla de fricciones. 



Maceraciones: Hay dos tipos de maceraciones. La primera de ellas se realiza en frio. Se ponen las plantas en agua y se dejan durante un promedio entre seis y 12 horas, nunca más tiempo, ya que el agua de la maceración puede resultar un excelente caldo de cultivo para todo tipo de hongos y bacterias. Para realizar una maceración en caliente, se pone el agua a hervir, y después de apagar el fuego, se echan las plantas indicadas. Se remueve y se deja reposar entre seis y 12 horas. Se cuela. Las maceraciones prolongadas en frío tienen la gran particularidad de no destruir los principios activos de las plantas que son sensibles al calor.



Un tipo específico de maceración son los vinos y licores medicinales, que tienen la ventaja de que el alcohol actúa como conservante de sus principios activos, por lo cual duran más tiempo. Por otro lado, la maceración puede ser más prolongada, ya que la mayoría de las bacterias y hongos no pueden vivir en un medio alcohólico. A pesar de todo, cuando los licores medicinales impliquen una maceración muy larga, se debe tener la precaución de utilizar plantas secas.



Maniluvios y pediluvios: Los maniluvios y pediluvios se basan en el principio de la absorción por ósmosis: las sustancias que necesita el organismo penetran a través de la piel para llegar al torrente sanguíneo, que las transporta a los lugares donde se las necesita. Son especialmente efectivos en dolencias reumáticas, neurálgicas, circulación deficiente, artritis, artrosis y afecciones renales.



Para preparar los maniluvios y los pediluvios, se pondrá a calentar un litro de agua con cinco cucharadas soperas de la mezcla de las hierbas indicadas y las plantas frescas señaladas. Se hierve tres minutos a fuego lento y tapado, se apaga y se deja reposar durante 15 minutos. Después de colarlo, se guarda el resultado en una botella hermética en frio. Este es el preparado o concentrado que utilizaremos en los maniluvios y pediluvios. Los pediluvios se realizan en ayunas. Se ponen dos litros de agua a hervir durante cinco minutos a fuego lento, se apaga y se deja reposar durante cinco minutos. Se le añade un cuarto de litro del preparado anterior, se remueve y se vierte en un recipiente donde se puedan introducir los pies. Antes de que el agua se enfríe, se introducen los pies durante aproximadamente diez minutos. Lo ideal es acabar con un chorro de agua fria. Los maniluvios deben realizarse también en ayunas. El proceso de elaboración es exactamente igual que en el caso de los pediluvios, con la diferencia de que serán las manos las que permanezcan diez minutos sumergidas.


Mejunje: Del árabe mamzuj "mezclado". Se conoce como mejunje o menjurje al cosmético o medicamento formado por la mezcla de varios ingredientes.



Píldoras: Son preparados destinados a ser administrados por vía bucal. Se suele utilizar una mezcla de la sustancia activa principal y otros productos auxiliares. Conseguir la adecuada solidez de las pildoras requiere un proceso laborioso, ya que deben dosificarse en pildoreros, eliminar la humedad sobrante y aplicarles una serie de productos superficiales para evitar que se adhieran entre sí. Sustancias laxantes, hierro y arsénico eran los productos que se empleaban en píldoras con más frecuencia.



Polvos: Son una de las formas más típicas de presentación de las plantas medicinales, quizá por su facilidad de preparación y la mejor absorción por el organismo cuando se usan internamente, aunque también se utilizan externamente en algunos casos. Es en forma de polvo como se encuentran la mayor parte de las plantas en los herbolarios. Se trata de reducir las sustancias secas a fragmentos ínfimos.



Preparado: Dícese de la droga o medicamento preparado.



Tinturas: Como su nombre indica, se trata de productos líquidos de variadas coloraciones, según el producto empleado en su elaboración. Se suelen aplicar en gotas o cucharadas, tanto por vía oral como externamente (ejemplo del tratamiento de encías o gargarismos). Para prepararlas, se machan las plantas en alcohol de 90 grados, se deja macerar durante dos días en un recipiente hermético lejos de la luz del sol y se filtra a través de un lienzo fino. La tintura es muy activa, de modo que debe reservarse para casos muy graves.



Ungüento: Procedente del latín unctare derivado del latín ungere "untar", "ungir". Todo aquello que sirve para ungir o untar.


A modo de curiosidad les dejo con el recetario de una venéfica hurdana dedicada a curar.



-Tomillo salsero: Su agua para el dolor fuerte de barriga

-Ortiga: restregarse con ellas en las partes donde duele el reúma.

-Mazaroca: Su caldo se cuece y se toma para los que tengan orines.

-Zarrapastrones y jormigosas: para ponerlas sobre las quemaduras fuertes.

-Viloria: su tónico es bueno para el corazón y para taponar heridas.

-Malva: sus hojas cocidas se colocan subre pústulas y granos para que sanen.

-Calabazas: sus pipas cocidas en agua se toman para echar lombrices de tripas.

-Ceborrincha: planta que se aplica para quitar almorranas.

-Tomillo burrero: su jugo en ayunas disminuye los ardores del estómago.

-Orégano: con su agua cocida se hacen gárgaras para quienes tengan anginas o paperas.

-Hoja del castaño: seca y mezclada con cáscaras de naranja y limón sirve para combatir las congestiones fuertes.

-Ajo: se machacan para hacer cataplasmas y aplicarlos en los callos de los pies.

-Altramuz: con su agua se evitan la caída del pelo.

-Habas: se colocan recién cogidas sobre una herida sangrante y la taponan.

-Jiel de la tierra: su cocedura sirve para combatir las fiebres muy altas.

-Sanguinaria: hervida se toma con agua abundante y es buena para la circulación.

-Sietesangrías: se cuece en un puchero y se toma con todas las raíces. Sirve para la tensión y para los problemas de circulación de la sangre.